Aquí estamos, encerrados en esta absurda libertad
sin nuestros cuerpos, rodeados de este enorme
espacio inconmensurable en que no estamos,
en que no oímos nuestra voz, en que nos
evaporamos y caemos al suelo en estas gotas,
estas tristes gotas humedecidas por el ayer,
por ese distante recuerdo del ayer, por ese
doloroso tiempo que nos bañó de placer y nos
hizo creer que no habría mañana, que nunca
más nos faltaríamos, que nunca más estaríamos
sin nosotros.
Pero aquí estamos, sin nosotros, sin la húmeda
caricia de nuestra piel, sin el pronunciamiento
de aquellas palabras que nustras bocas suelen
resumir en un beso, sin la mirada en nuestros ojos,
sin nuestras manos que nos necesitan.
Aquí estamos, distantemente unidos por el deseo,
soportando este insoportable placer doloroso
de la espera, esperando, esperándonos
Entradas populares
-
Mientras dormías sobre mi cama, desnuda, me puse a mirarte lentamente. Empecé por tu pelo, te recorrí lentamente hasta llegar a la planta de...
-
Qué fácil tenerte siempre al lado, dormir contigo, hacerte el amor, arrojarte palabras al oído, cerrar los ojos y verte. Qué fácil tomarte d...
-
Qué tal, Lena, cómo te va, qué tal. Lena, ayer no hice otra cosa que pensar en ti, que recordar tu cuerpo junto al mío en esta cama en la qu...
-
La estridulencia de la tarde opacaba un poco el fonitolio del señor Morón, pero este no se aperlonaba tanto como para no seguir odelirando s...
-
Lena solía enfatinarse cada vez que le hacía una pregunta de carácter serio a Michel y este se ponía a bromilerar, o cuando menos a interful...
-
Advierto que soy sólo un hombre y que estoy solo, que nada tengo en mis manos, que no tengo nada. Que tengo frío en el alma, sed en el cuerp...
-
Y si al destino se le hubiese ocurrido hacernos coincidir bajo otras circunstancias, bajo otra época y otras caras y otros nombres y otras v...
-
Amanda, Lucía, Bertha, Lena, los nombres, las pieles, los rostros, las bocas, las manos con que el tiempo golpearía mi hombro hasta sangrarl...
-
Si mamá hubiera estado en casa, seguramente nos habría reprendido. Empezaba a oscurecer. Juan había sido el primero en saltar, Milena la se...
-
¿Qué estoy pensando? Tal vez en el helado o en las sandalias que ella no quiso comprar el viernes por pura pataleta, en los árboles que hay ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario